martes, 9 de marzo de 2021

Artículo en La Vanguardia - Junior Report: "La robótica y la inteligencia artificial en el cine"

Publicación del artículo "La robótica y la inteligencia artificial en el cine" en la sección Junior Report de La Vanguardia el 9 de marzo de 2021. El artículo describe diferentes conceptos relacionados con la robótica y la inteligencia artificial a partir de recomendar siete películas emblemáticas del cine de ciencia ficción. Podéis leer el artículo aquí:

https://www.lavanguardia.com/vida/junior-report/20210309/6263567/robotica-inteligencia-artificial-cine.html


A continuación, el texto original:

Robots de cine

La robótica y la inteligencia artificial en el cine

La ficción se adelanta a la ciencia y convierte a los robots en verdaderos iconos de la cultura popular

La palabra «robot» tiene sus raíces en la ficción. El término entró en la lengua inglesa a partir de la palabra checa «robota» (roboti en plural), que significa «servidumbre» o «trabajo forzoso», con connotaciones de trabajo como esclavo. El término histórico «robota» designaba la cuota de trabajo obligatorio y gratuito, de dos o tres días a la semana, que debían los siervos a sus señores feudales. Después de la abolición de la servidumbre feudal, la palabra siguió siendo parte del léxico checo con el significado primitivo de «trabajo pesado», concepto del que procede la raíz etimológica del vocablo.

Su uso se extendió como consecuencia de una obra de teatro del escritor checo Karel Čapek (1890-1938) titulada Los robots universales de Rossum (Rossum's Universal Robots en inglés, en el original Rossumovi Univerzální Roboti, 1920), más conocida por el acrónimo R. U. R. La obra se representó por primera vez en el Teatro Nacional de Praga, en 1921, y poco después triunfaría en París. Fue traducida al inglés, estrenándose en Londres y Nueva York, y dio la vuelta al mundo en pocos años. A Tokio llegaría en 1924 y, como curiosidad, se representó en castellano por primera vez en 1927, en Barcelona.

La ficción se adelantó a la ciencia en todos los sentidos, puesto que se considera que el primer robot industrial se instaló en 1961 y el primer robot humanoide (es decir, con dos piernas, dos brazos, tronco y cabeza) se presentó al público en el año 2000. El concepto científico de la especialidad de “inteligencia artificial” se acuñó en 1956, más de tres décadas de su uso en la ficción.

Metrópolis (Metropolis, 1927)

Dirigida por el director de origen austríaco Fritz Lang (1890-1986), adaptaba junto a su esposa Thea von Harbou (1888-1954) el libro escrito por ella misma un año antes. La película acontece en 2026, en una gran ciudad dividida en dos grupos antagónicos que se acaban enfrentando alentados precisamente por la ginoide María, que tendrá un papel muy importante en el desenlace al promover los disturbios.

Es la primera vez que aparece acreditado la palabra “robot” en la historia del cine. Es mítica la transformación del robot humanoide (de aspecto metalizado y artificial) en María, con apariencia completamente humana, es decir, como un androide. En este caso, preferimos utilizar el neologismo de ginoide, es decir, un robot con apariencia humano y aspecto de mujer, y difícil de distinguir de un robot artificial.

Yo, robot (I, Robot, 2004)

Numerosos episodios de series y diferentes películas se han inspirado en los relatos del escritor Isaac Asimov (1920-1992), el escritor por excelencia de la literatura de robots, inventos de la palabra “robótica” y de las conocidas como “Las Leyes de la Robótica”, donde se indican los pilares básicos que debe de obedecer todo robot y que se sustentan en que no pueden dañar a un ser humano.

La película Yo, robot (I, Robot, 2004), dirigida por Alex Proyas e interpretada por Will Smith, transcurre en el universo de Asimov, en el que un avanzado humanoide prototipo, llamado Sonny, era acusado de asesinar a su creador, poniendo en duda el cumplimiento de las leyes de la robótica.

En la película podemos ver, como en el libro en el que se inspira la historia, a la empresa USR Robotics, y, sobre todo, los aficionados al universo de Asimov disfrutamos con el homenaje al personaje de la Dra. Susan Calvin, interpretada por la actriz Bridget Moynahan en uno de los papeles principales. Los campos de investigación de la Dra. Calvin son, a la vez, la robótica y la psiquiatría, especializada en el desarrollo de las interfaces hardware-wetware (máquina-humano) para potenciar la antropomorfización robótica, es decir, conceder formas y cualidades humanas a un robot para que parezca cada vez más una persona.

Los sustitutos (Surrogates, 2009)

La película es un mestizaje de película de ciencia ficción, con el protagonismo de los robots; de película de género negro, donde los policías protagonistas deben de resolver un asesinato, y de película de denuncia de una sociedad de un futuro próximo verosímil, donde la tecnología ha cambiado la forma de vida y la relación entre las personas. Sin darnos cuenta, pasamos de una película de acción a una película de reflexión. Eso sí, primero fue la novela gráfica del mismo título, con guion de Robert Venditti y dibujo de Brett Weldele, publicada en 2005.

El concepto de los sustitutos o de robótica de sustitución lo genera la empresa VSI, que es capaz de construir geminoides perfectos a nuestra imagen y semejanza (nuestro gemelo, literalmente); eso sí, modificándolos ligeramente para parecer más jóvenes y agraciados que el original humano. Ese robot sustituto se controla mediante una tecnología neuronal a distancia, de tal manera que somos capaces de vivir nuestra vida en el cuerpo de un androide o una ginoide mientras nuestro cuerpo humano real está tumbado en un sofá.

La vida real experimentada por una carcasa artificial mientras las personas que la controlan permanecen inmóviles en pijama sin salir de casa. En la película vemos como la robótica de sustitución consigue disminuir los índices de criminalidad hasta alcanzar un mínimo histórico, observándose una reducción de la tasa de delitos, en especial de los crímenes violentos, y la desaparición del contagio de enfermedades… aunque por el camino es posible que hayamos perdido una parte de nuestra propia identidad como humanos.

Eva (2011)

Eva (2011) es la primera película de robots producida en España, dirigida por el barcelonés Kike Maíllo. La película transcurre en el año 2041, y está protagonizada por un ingeniero cibernético especializado en desarrollar el comportamiento social de los robots. En el fondo, el objetivo del ingeniero es conseguir que el nuevo robot diseñado pueda salvar el Test de Turing, es decir, que consiga pasar por un humano en todo momento.

En Eva se nos muestra un claro ejemplo de robótica social, donde aparecen aspectos de robótica de ocio (un gato robótico como mascota con cierto libre albedrío, como si de un animal real se tratara), de robótica de servicio (ginoide trabajando de recepcionista en el edificio de la universidad) y de aspectos tan novedosos a nivel científico como la robótica ética, debatiendo sobre preguntas del tipo: «¿Debemos decir a un robot que es un robot?». En el fondo, la robótica ética hace referencia a la responsabilidad del científico y la sociedad en el diseño y uso de los robots.

Un amigo para Frank (Robot & Frank, 2012)

Los hijos de Frank, un enfermo de alzhéimer interpretado por Frank Langella, deciden comprarle un robot asistencial, un enfermero muy competente que cuide en todo momento de él. Frank se las ingenia para aprovechar las habilidades del robot para recuperar su vieja afición por robar, y entre los dos se establece una sincera amistad realizando una entrañable reflexión sobre la identidad y la importancia de la memoria, seas humano o robot. ¿Qué estarías dispuesto a hacer por tu amigo? La respuesta del robot os sorprenderá.

Al filo del mañana (Edge of Tomorrow, 2014)

La tecnología puede ayudar a aumentar los sentidos o las prestaciones de nuestro cuerpo (aumentando nuestra velocidad o fuerza, por ejemplo, o disminuyendo el esfuerzo y la fatiga) y mejorar nuestra capacidad de defensa o de ataque. En este sentido, podemos distinguir cuando la tecnología es invasiva o no en nuestro cuerpo: si nos colocamos una armadura o armazón externo estamos hablando de “exoesqueletos”. En cambio, cuando la tecnología es invasiva en nuestro cuerpo, hablamos de “cíborgs”.

Los protagonistas de Al filo del mañana, interpretados por Tom Cruise y Emily Blunt, pertenecen al ejército que lucha contra los invasores alienígenas, un ejército cuyos soldados están equipados con exoesqueletos que les permiten correr, saltar y aguantar el peso de las armas sin cansarse.

Alita: Ángel de combate (Alita: Battle Angel, 2019)

Alita: Ángel de combate (Alita: Battle Angel, 2019), dirigida por Robert Rodríguez y producida y guionizada por James Cameron, está basado en el manga Alita, ángel de combate (GUNNM, 1990-1995), del mangaka Yukito Kishiro. La actriz Rosa Salazar interpreta el papel de Alita, una cíborg recuperada por el Dr. Dyson Ido (a modo de nuevo Geppetto, que encuentra, en un desguace tecnológico, los restos de un cráneo robótico y los restos de un tronco en mal estado), un cirujano cibernético a modo de una profesión profética para un futuro no muy alejado de nuestro presente.

Alita despierta sin recordar nada de lo que ha vivido con anterioridad en un cuerpo completamente cibernético, a excepción de su cerebro, completamente humano y de más de doscientos años de vida. Con estas características, Alita responde a la definición canónica de «poshumano», es decir, un ser humano con capacidades físicas, intelectuales y psicológicas aumentadas, prácticamente inmortal, de una superioridad manifiesta sin ambigüedad. Desde un punto de vista filosófico, el «poshumanismo» hace referencia a un humano posterior al actual, y se constituye como la visión final de los transhumanos en los que nos hemos convertido en la sociedad actual. Y si no te lo crees, trata de dejarte el móvil un día en casa, a ver cómo reaccionas.

 

Jordi Ojeda

@JordiOjeda es profesor de la Universidad de Barcelona, autor del libro “Robots de Cine” publicado por Diábolo Ediciones. 

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